COLOMBIA: a.U - COLOMBIA: d.U.
La historia de la humanidad, se divide en dos tiempos: a.C. d.C. (antes de Cristo, después de Cristo), que es el momento en el que se le da origen a la llamada: "era cristiana", cuando el Papa Hormisdas, -en el año 525-, encargó a Dionisio el Exiguo, -monje erudito-, establecer como año primero de la era cristiana el de la encarnación de Jesús. De ésta forma identificamos historias de países, reyes, papas, guerras, descubrimientos y personas que de una u otra forma marcaron la historia o la cambiaron.
En el 2002 (d.C), cuando se posesionó como presidente de Colombia: Álvaro Uribe Vélez, se encontró con un país agobiado y amedrentado por las incursiones guerrilleras y con el anterior gobierno ridiculizado, -ante la opinión pública-, por el fracaso de tres años de negociación en la antigua zona de distensión. Su mayor carta de presentación, en campaña, fue la política de seguridad democrática, como parte de esa política, Uribe sentó unas reglas sobre las condiciones que deben cumplir los grupos ilegales para negociar. Condiciones que, hoy en día, siguen siendo rechazadas por las FARC, retraídamente seguidas por el ELN y asumidas por las AUC.
Es esa misma política de seguridad la que verdaderamente ha demostrado una gran disminución de las filas guerrilleras, de secuestros, de tomas guerrilleras y de atentados terroristas contra la población civil; todo esto lo ha llevado a ser amado por unos y odiado por otros, pero ¿Por qué puede llegar a ser tan odiado Uribe en algunos sectores? Algunos de sus detractores lo atacan por la falta de inversión social y por la gran cantidad de dinero que se destina para el ejército; sin embargo, la mayoría de colombianos aplauden sus resultados y por eso promueven un tercer mandato.
Según la revista Cambio, los uribistas que persiguen un tercer mandato, sobrepasaron el número de firmas exigidas por la ley para un referéndum, teniendo a la fecha tres millones de firmas y aspirando un millón más, para cubrir un margen de error. Si ese tercer mandato se llegará a dar, entonces, todo parece indicar que en Colombia, deberá adoptar su propia abreviatura histórica: a.U - d.U. Antes de Uribe, después de Uribe. Porque son muchas las diferencias antes de su mandato y quizás sean más después del mandato en curso.
Su actual mandato registra el índice de popularidad más alto de todos los presidentes de América: 85%, seguido por los presidentes de Brasil, Luis Inácio 'Lula' da Silva, y de Uruguay, Tabaré Vásquez, los dos con 67%. Uribe no ha aclarado cuál es su intención y lo único que ha dicho es que sólo buscaría la reelección en caso de "hecatombe".
A hora bien: no seamos nosotros mismos los que después de Uribe originemos la propia "hecatombe" proclamándonos uribistas o anti-uribistas. Los uribistas haciendo oídos sordos a cualquier persona que sin tomar ninguna posición hacen críticas muy argumentadas de algunas políticas del gobierno de Uribe y los anti-uribistas tildando el mandato y a sus seguidores, -que son la mayoría de los colombianos, según las estadisticas-, con los peores calificativos. De continuar así, estaremos repitiendo el origen del conflicto actual, cuando antes se llamaban liberales y conservadores, pero en esta ocasión: uribistas y anti-uribistas. Y también viendo lo que ya podríamos comenzar a llamar: a.U - d.U.
Andrés candela