UN MARTES 13 CON RAFAEL CORREA EN PARÍS
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<big>En las culturas de España, Grecia y los países de Latinoamérica, el martes 13 es considerado un día de mala suerte.
Martes es una palabra que desciende del nombre del planeta Marte, que en La Edad Media lo llamaban “el pequeño maléfico” y que significa voluntad, energía, tensión y agresividad. Marte, según la mitología griega, es el Dios de la guerra, por lo cual el día martes, está regido por el planeta rojo, el de la destrucción, la sangre y la violencia. Además, la leyenda dice que un día martes 13 se produjo la confusión de lenguas en la Torre de Babel.
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Las supersticiones es algo que, en ocasiones, debiera ser importante saber un mínimo de las más conocidas o de aquellas que se niegan a morir, incluso con el paso del tiempo. Todo esto lo debió tener presente el presidente del Ecuador, Rafael Correa, en su última visita por París. Aunque el martes 13 y los asistentes, en su mayoría ecuatorianos, jugaron a su favor en el auditorio de La Escuela Libre de Ciencias Políticas de París.
La entrada del presidente Correa y su comitiva, fue efusivamente recibida por personas que incluso llevaron la bandera de Ecuador para mostrarle su apoyo. Después de una corta introducción y presentación, por parte de uno de los directivos de la Escuela, comenzó el discurso del presidente. Para sorpresa mía, y quizás de muchas otras personas, lo hacia en francés; sin embargo, todavía no logro identificar si era voluntad; si era orgullo lingüístico, o si era egocentrismo y fanfarronería, pero al final, con el paso de los minutos, lo deduje como una falta de respeto para todos, porque ni la gran mayoría de franceses que estaban en el auditorio lograban entenderle sus palabras que, él, entre risas, vasos de agua y pañuelo para secarse el sudor continuaba pasando hojas al mejor estilo de Hugo Chávez. Es una falta de sensatez, que presidentes de un país no sea capaz de reconocer su falta de experiencia para hablar en otra lengua que no es la suya, cuando el traductor designado expresaba, sutilmente, la obligación de ayudarlo, pero qué podemos esperar de este tipo de personas que aún desean tapar el sol con un dedo negando la ayuda que le han suministrado a grupos terroristas como las FARC.
El discurso, ya muy conocido después del 1 de marzo cuando las fuerzas armadas de Colombia dieron muerte, en territorio ecuatoriano, al segundo jefe de las FARC, Raúl Reyes. La fuerte entonación por parte de Rafael Correa, pareciera tener un solo objetivo: mostrar a Colombia y a su presidente, Álvaro Uribe Vélez, como un problema o cáncer para Latinoamérica. Incluso, la propia actitud del gobernante Correa expresa, aún, su inconformidad por el poco apoyo que ha tenido su alocución en la comunidad internacional, que ven con mejores ojos los resultados del presidente Uribe, en la lucha contra el terrorismo.
A medida que esa cacofonía de “discurso” avanzaba, -donde la fonética francesa fue masacrada-, se hacia evidente la cólera contra el “neo-liberalismo” y los mayores culpables son los medios de información del continente, cómplices de "ayudar a las oligarquías” en su resistencia contra lo que él llama: “ los cambios profundos”.
Después, en el momento de las preguntas, un estudiante Colombiano, se atrevió a criticar sus expresiones contra Colombia, pero, en segundos, ante un auditorio a favor del dirigente ecuatoriano, esto se convirtió en una pelea entre tigre y cordero amarrado, que Correa, con sonrisa irónica, disfrutó mirando desde el atril, mientras el estudiante se defendía de las personas que a su lado le gritaban cosas, de todas formas, Correa, le respondió su pregunta con la conocida frase: “las FARC son la verdadera frontera de Ecuador y no Colombia”
Al final, quedan muchas cosas por decir. Estudiantes europeos que aplauden efusivamente y ven los discursos socialistas de Latinoamérica como una película sin tener un profundo conocimiento de la realidad de los países latinoamericanos; pueblos que ven a sus gobernantes como líderes mesiánicos o estrellas de cine, y presidentes con inmensas falencias de respeto, pero era martes 13 donde la confusión de lenguas se reflejo, tanto en el que hablaba como en los que escuchábamos y la mala suerte estaba en todo lo que significaba Colombia.
Andrés C

Pedro Perez dijo
MIS MAS SINCERAS FELICITACIONES POR PLANTEAR DE MANERA RESPONSABLE Y DIRECTA LAS VERDADES QUE TODOS CONOCEMOS Y POR HACER CONOCER AL MUNDO LA REALIDAD TRAIDORA Y MENTIROSA DE LOS VECINOS (QUE AFORTUNADAMENTE NO TIENEN EL RESPALDO DE LA TOTALIDAD DE SUS PUEBLOS, LOS CUALES SE ESTAN COMENZANDO A DAR CUENTA DE QUIENES Y COMO LOS DIRIGEN), INFORMACIÓN COMO ESTAS OJALA TODOS LOS MEDIOS LAS PUBLICARAN Y QUE CONOCIERAN LA VERDAD SOBRE COLOMBIA Y SOBRE EL VALIENTE PRESIDENTE QUE TENEMOS, QUE MUCHOS LO QUISIERAN PARA ELLOS.
3 Junio 2008 | 09:20 PM